Elissa Steamer: Una rata entre lobos

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Entre focos, cámaras voladoras, pantallas gigantes, comentaristas y otros clásicos de los eventos deportivos gringos, el 2015 se realizó la primera versión femenina del gigantesco y parafernálico Street League, top de lo top en la categoría campeonatos. En la pista confluyó la juventud de Alana Smith y Pamela Rosa; la explosiva fama de Leticia Bufoni; la trayectoria de la gran Vanessa Torres, con una polera pro gay; el estilo clásico de Alexis Sablone; la actitud de Marisa Dal Santo, entre otras. El premio de 30 mil dólares se lo llevó Bufoni, el cual fue considerablemente menor al de los hombres, como un reflejo social del trato muchas veces sexista que se ve en el mundo laboral y en la industria del skate, aunque todas/os se caen igual de fuerte. Piensa lo que quieras del evento, pero que se haya realizado uno campeonato así es consecuencia del empuje del skate femenino, explicado por el nivel, talento y estilo de las cabras. Sin embargo, todo empezó 20 años atrás, cuando Elissa Steamer, una rata del skate proveniente de Florida, abrió las puertas del skate moderno al resto de las mujeres al subirse a la van y comenzar una carrera a la par de los hombres en los viajes, tours, sesiones, drogas, fiesta, alcohol, videos y una serie de hitos que permitieron, lentamente, abrir más espacios en el Club de Toby del skate.

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Flip frontside para un ad en sus tiempos de Toy Machine.

A comienzos de los 80′ el padre de Steamer le regaló un skate y la niña de 10 años empezó a patear con los skaters hombres de Fort Myers, Florida, porque mujeres arriba de una tabla no había visto nunca. En poco tiempo adoptó la vida de una rata del skate: callejeando, viajando como se pueda, pateando todo el día y buscando spots, por lo que pronto fue a parar al más famoso de esa parte de EEUU. El Skatepark de Tampa ya era a mediados de los 90′ un imán de demos, tours, pros skaters, fiesta, hueveo y todo eso que le encanta a los skater y a Steamer en aquellos años. En el lugar no pasó desapercibida y fue Lance Mountain quien le pasó las primeras tablas como flow en «The Firm». Pero fue durante una visita del team Toy Machine donde Chad Muska, Jamie Thomas y Ed Templeton se fijaron en ella, lo que le dio un cupo en el team y una full part en el video Welcome To Hell (1996), la que grabó en gran parte el mismo Jamie Thomas cuando viajó a Florida a quedarse en la casa de la madre de Steamer para registrar a la joven promesa. Así se convirtió en la primera mujer en tener una full part en un video de larga duración, lo que hizo explotar su fama. También comenzaron los tours y viajes en van, donde Steamer ha dicho que nunca tuvo problemas o momentos desagradables, más allá de tener que para la van porque ella no podía orinar en una botella o ver cómo sus compañeros de team conquistaban chiquillas en el camino, aspecto que siempre le causó gracia. Al final, como dijo Steamer, cambió una manda de lobos por otra, manejándose siempre como una rata de la tabla, como muchos/as.


El estilo y talento en su máxima expresión para el Jump Of A Building.

Dos años después se lució en otro clásico, el Jump Of A Building (1998), a la par con su pro model en Toy Machine, convirtiéndose en la primera skater profesional mujer. Tiempo después también se convirtió en la primera chica en aparecer en el videojuego de Tony Hawk, lo que significó jugosos cheques con regalías. Pero como en la vida, en el skate también convive el amor y el odio, y según contó Templeton en el Epicly Later’d dedicado a Steamer, luego de la explosiva e inédita aparición de Steamer, llegaron cartas declarando su amor y admiración por ella, pero también varias odiosas cuestionando el hecho, apuntando a esa idea viciada de los deportes donde se dice: por qué ella está auspiciada si «yo» soy mejor. No es lo que haces, sino cómo lo haces, y Steamer era la mujer que mejor lo hacía, punto.

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Experimentando la vida que significa un tour de skate. A pesar de lo que se ve, la expresión de Steamer responde a la caña por el carrete de la noche anterior, según ha contado Templeton.
Foto: Ed Templeton.


Luego de pasar a la historia con Toy Machine, el team se desintegró y Steamer se encontró carreteando en California con Andrew Reynolds, Jim Greco y toda la pandilla que más tarde dio origen a Baker Skateboards, por lo que cayó de cajón en la marca hermana Bootleg, continuando con su estilo de vida consistente en despertar, patinar y luego carretear. Pero duró poco y pronto Steamer se vio sin auspicios hasta que un par de años después llegó Jamie Thomas al rescate y la metió a Zero Skateboards, uno de los teams más brígidos del skate, sin importar la época. Ahí compartió una parte con el jefe en el video Strange World (2009), «el más tranquilo de Zero», según contó en una entrevista. Y si a alguien no le hace sentido, solo basta pensar que, a pesar de que no lo haya seguido, tuvo el coraje para tirarse de ollie los famosos peldaños de Wallenberg.


¡El talento se mantiene! Elissa Steamer en el video Paradise, del 2011

En la misma época dejó el trago, las drogas y la fiesta, aburrida de la caña moral, física y de un estilo de vida que tuvo desde chica, para al día de hoy contar con aproximadamente 8 años de sobriedad. Luego de Zero quedó nuevamente sin auspicios, y a pesar de que ha trató con algunas marcas los últimos años, las cosas no se dieron, considerándose actualmente a sí misma oficialmente retirada de la patineta como profesión. Sin embargo, no se quedó en la casa viendo tele o fumando pitos, sino que se metió al agua y empezó a surfear, actividad más amable con su cuerpo, excepto cuando la tabla saluda a su cara. Pero luego fijarse en varios «raros» con skate en la calle (en su mente «raro» refiere a personas geniales), comenzó a fotografiarlos, lo que dio paso a Gnarhunters, primero como una web con fotos, después poleras, para hoy ser una marca de playa y toallas, pero con el humor, mirada e ideas de Steamer.


Con Gnarhunter tiene libertad para aplicar sus ideas y visiones. Aquí una genial representación del típico desgraciado del skatepark.

Elissa Steamer no fue la primera mujer reconocida sobre un skate. En 1965 Patti McGee apareció en la portada de la popular revista Life haciendo un handstand, en los 70′, Peggy Oki fue miembro del legendario grupo de los Z-Boys, mientras que en los 80 también hubieron mujeres skaters y videos con secciones correspondientes. La diferencia está en que Steamer abrió un espacio en el Club de Toby que representaba la industria del skate, hizo una carrera a la par que los hombres y se mantuvo en la primera línea de la industria por años, precedente que en gran parte permitió que hoy podamos ver a Leticia Bufoni posando para Espn, o a Vanessa Torres con una polera por los derechos homosexuales en un evento televisado como Street League, además del nivel, dedicación y pasión de todas las chicas arriba de una tabla que uno puede encontrar si sale a dar una vuelta. Puede faltar mucho por recorrer, pero Steamer hizo lo más difícil: dar el primer paso del viaje.

Texto: Aníbal Casanueva

Fuentes:
Epicly Later’D
Transworld Skateboarding
– Espn