Algo sobre la diversidad sexual en el skate

Foto: Vivian Fu.

 

Al skate le encanta jactarse de su libertad, rebeldía y actitud contestataria; de su inclusividad al no discriminar por edad, raza u orígenes, situándose como enemigo natural de cualquier conservadurismo. Pero más allá de los lemas en Facebook, el génesis y control mayoritariamente masculino de la industria ha derivado en actitudes (u omisiones) machistas e incluso homofóbicas a lo largo de los años. Sin embargo, hoy más que nunca las cosas parecieran, lenta y tímidamente, cambiar. Hace un tiempo Brian Anderson anunció públicamente su homosexualidad, lo que generó un respaldo unánime alrededor del mundo. El control masculino cede espacio (un poquito) a marcas manejadas por mujeres, mientras que aumenta la presencia femenina en campeonatos (aunque ganando considerablemente menos plata en premios que los hombres, como ocurre en Street league. ) y es cosa de ir a cualquier spot para darse cuenta del número de chicas que andan. Pero yendo un paso más allá, encontramos marcas furiosamente inclusivas, apuntando directamente a un ethos “queer”, uno que no pone límites en lo que respecta  a la diversidad sexual. Son simple ejemplos de que, como al mundo, al skate le llegó la hora de cambiar la mirada.

 

Foto: The Board Rap.

 

A veces la historia condena

Jay Adams fue quien le dio la identidad contestaría y rebelde al skate, y como ocurre con Mark Gonzalez, nadie puede, o se atreve, a decir algo malo de él. Por eso, y porque a nadie le gusta ensuciar la estatua de un dios, no se comenta que años atrás, durante una noche de alcohol en Los Ángeles junto a unos amigos, insultó y provocó a una pareja de homosexuales, lo que derivó en la golpiza y muerte de uno de ellos. Adams sólo cumplió 6 meses de cárcel al alegar que ya se había ido al momento de que se provocara el deceso.

En 1998, Tim von Werne realizó una entrevista con Skateboarder Mag donde mencionó abiertamente su homosexualidad. Siendo un am en Birdhouse, la marca hizo que la entrevista no se publicara, y a Werne le quedó claro que ser pro y salir del closet no era compatible. Eligió lo segundo.

A principios de la misma década, Josh Swindell (pro de Think en ese entonces), se encontraba en un bar con Danny Way y algunos amigos. Luego de que un homosexual le “hiciera ojitos” a Danny Way, se armó una pelea que terminó con el tipo muerto. Swindell pasó 19 años preso, mientras que Way quedó libre.

Si hablamos de marketing referido a la sexualidad, las mujeres guapas se utilizan como ganchos, ya sea en comerciales, gráficas e incluso en eventos. Sin embargo, es cosa de ir a cualquier spot para ver la cantidad de chicas andando, y, como en todos, la evolución de nivel, estilo, etc. Se crean eventos para mujeres y marcas, tanto en Chile como en el resto del mundo.

En otra vereda, Unity Skateboards se define directamente como una marca “Queer”,  la que con ternura y furia transmite un mensaje de apertura mental que busca derrumbar  prejuicios y  ganar nuevos terrenos y libertades, amparado bajo la dirección artística de su creador, Jeffrey Chung.  Según dijo a I-D Vice, “ser ‘queer’ es un estado mental y no necesariamente una sexualidad. “Espero que al ser un proyecto inclusivo, pueda ser una idea más grande que una marca de skate gay, y que juntos podamos romper barreras (…) juntos podemos a ayudar a terminar con la homofobia, sexismo, racismo y el patriarcado. Unity Queer Skateboarding, ¡te guste o no!

¿Qué hubiera pasado si en vez de ser Brian Anderson, hubiera sido un joven am de alguna marca quien asumiera públicamente su homosexualidad? ¿Cómo hubiera seguido su carrera? Es 2017 y el caso de Anderson es un hecho aislado, ha sido el único pro ampliamente conocido en asumir su homosexualidad. Por estadísticas deberían haber muchos más en la industria. El mismo Anderson reconoció que la tuvo más fácil por tener un aspecto de “macho (altura, tatuajes, etc) y que sólo podía imaginar lo difícil que puede resultar para alguien con maneras afeminada. El skate es parte de este mundo, con sus prejuicios, fobias tontas, discriminaciones, etc. No vivimos en un universo paralelo, no somos superiores al resto, somos humanos, y como humanos, siempre se puede mejorar un poco cada día, para dejar atrás actitudes, pensamientos y opiniones retrógradas y, como se pueda, tratar de ser felices cada uno a su manera.