Martín Pascal, gracias por todo.

Cuesta escribir y hablar de Martín en pasado. Martin era el ahora. Cuando estabas con él, te ablandaba de entrada, apenas lo veías, saludándote con el sobrenombre que te asignaba y con esa entonación –una de muchas– tan distintiva que podía utilizar específicamente para ti. Después, lo impredecible, porque estar con Martín nunca era común, las relaciones por cortesía no eran lo suyo, y por eso siempre te dejaba algo: una risa –una de muchas– gracias a ese ojo clínico para ver lo que no veías, para encontrar la rareza y lo nuevo en el lugar al que has ido toda tu vida; una canción, desde las que creaba siendo tan solo un niño con sus vecinos del barrio, haciendo tocatas en la pieza de su casa con Plancore, hasta sus videos de música y skate con Los Martinez, banda autogestionada con la que llegó a grabar canciones siendo él la voz y todos los instrumentos; un cuadro, esos retratos veloces como las canciones punk que tanto le gustaba tocar y escuchar, esos retratos crudos y honestos; un truco, los que fue forjando desde chico mientras se tiraba escaleras más grandes que él –cosa que nunca dejó de hacer–de melon con una flexibilidad y técnica que nunca perdió y que luego lo convirtió en uno de los tipos mas jodidos para jugar un simple posero, aunque no importaba si no le sacabas ni siquiera una letra, porque sabías que te ibas a reír en el proceso ­–y esa era la idea– gracias a una mirada, a una amortiguación “stylish” o a uno de sus clásicos mantras antes o después de tirar el truco (¡¡¡shvaaaaaish!!!!).

A Martín no se le resume, vivía en constante evolución, imposible de contener, menos en un límite de palabras. ¿Por qué? Porque era original, termino tan masivo pero escasamente bien utilizado. Para ser original tienes que trazar tu propio camino, para trazar tu propio camino tienes que ser honesto, y para ser honesto contigo mismo tienes que ser valiente, muy valiente. Y Martín lo era.






Como dijo Martín:

Cariño, ha sido un largo y frío invierno
Cariño, parece como si hubieran sido años
Ya llega el sol
Ya llega el sol y digo
Que todo va a estar bien.  

Gracias por todo, Martín.