Brian Anderson, el skate y la homosexualidad

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Más allá de los clichés sobre lo diferente del skate respecto al resto del mundo, sigue siendo parte del mismo y comparte varias de sus trabas. Considerando la cantidad de auspiciados, la homosexualidad parece no ser tema por el hecho de que no se ve, no escuchas de pro skaters “famosos” que sean gay. Si llega a ser tema, es más bien en formato de por bromas, comentarios o referencias que se catalogan como homófobicas, y que de tanto repetirse se les pierde el peso. Hay casos más oscuros al respecto también. Pero la declaración pública de Brian Anderson asumiendo su homosexualiad a través de un video realizado por Vice, es un hito y un mensaje directo hacia todo un grupo de gente que lo admira como a un ícono, y quién mejor que él para abrirle los ojos y mente a una industria que aún le falta liberarse a sí misma.

 

 

Uno de los tipos más duros arriba de una tabla, como mencionan sus cercanos en el video de Vice, menciona todo lo que sufrió y por lo que tuvo que pasar a raíz de encubrir su homosexualidad. También cuenta que lo hizo por todos aquellos que ahora están lidiando con el que él lidió por años.

 

 

Es el tipo que que desde que sacó su parte en el Toy Machine Welcome To Hell se hizo presente en videos clásicos y cientos de clips y fotos que hacen que, al hablar de estilo arriba de un skate, su nombre no se pueda pasar por alto. Ganador del SOTY 2003, reclutado por Nike para tener el aval de los skaters, poseedor de uno de los mejores 360° del mercado, quien no se guarda nada en las demos,y quien, por todo lo anterior y mucho más se ganó el respeto en un ambiente donde cada vez pareciera ser más difícil dejar una huella ante tanta amnesia propiciada por el flujo de material en internet. Porque en el skate las modas van y vienen, pero hay tipos que nunca pasan de moda.

 

 

20 años del Welcome to Hell, pero aún un claro ejemplo de por qué Brian Anderson se ganó un espacio en la mente de skaters alrededor del mundo.

 
Brian Anderson no es el primero. Antes hubieron otros casos, y hay otras historias oscuras. Pero en momentos de masivididad y casos que se pueden reflejar y esperanzar, más vale tarde, que más tarde.