KIDS – La realidad trasciende

Un chico obsesionado con desvirgar a poco más que niñas, una turba de skaters moliendo a tablazos a un transeúnte, niños y y no tan niños rebotando entre el alcohol y las drogas, para cerrar con el SIDA como telón de fondo mientras vemos un día sin frenos de la adolescencia neoyorquina. KIDS, estrenada en 1995, desafinó con las fantasías adolescentes superficiales y recicladas. El 2105, para su aniversario -se nos pasó- salieron reportajes, fotos, entrevistas y charlas con el elenco, además de incontables links de internet. Se convirtió en una película de culto, por lo que vale la pena mirar qué hubo detrás de una de las producciones más crudas, reales y polémicas de su tiempo; y de pasada notar que si bien no trata derechamente de skate, lo tuvo a éste como actor principal a la hora de hacerla posible.
A mediados de los 90′, Larry Clark era un polémico fotógrafo que, atraído por la estética de la subcultura del skate, al cual eligió como tema de su próximo proyecto, comenzó a andar en uno para integrase a los skaters adolescentes de Nueva York. Uno de ellos era Harmony Korine, de 19 años y aficionado al cine, la escritura y el skate, quien conoció a Clark en Washington Square, icónico spot de Manhattan. Korine era todo lo que el veterano skater necesitaba: un chico con el acceso y conocimiento de la realidad que buscaba retratar, por lo que le encargó pasar a papel la idea que tenía para su primer filme: la de un joven obsesionado con desvirgar mujeres. Una semana después Korine le entregó el guión de KIDS, escrito en el sótano de su abuela en Queens. El futuro director quedó fascinado.
Clark quería que la película fuera lo más real posible sin ser un documental. De hecho, lo único inventado del guión es el personaje de Chloe Sevigny (Jennie) y su contagio de SIDA. Todo lo demás fue presenciado o escuchado tanto por Clark como por Korine, según comentaron en una entrevista hace unos años a raíz del aniversario nº 20 de la cinta.
Polaroids de la filmación de KIDS. Leo Fitzpatrick y Justin Pierce / Harmony Korine y Chloe Sevigny / Fitzpatrick durante la primera escena que grabó para la película.
KIDS fue el caos amateur perfecto. Fue la primera película que dirigió Clark y el primer proyecto profesional de Korine. Además, tanto director como guionista no fueron en busca de actores profesionales que desarrollaran complejos procesos de construcción de personajes, ni tampoco pensaban enseñarles a andar en skate. Clark llamó Leo Fitzpatrick (Telly, el protagonista) luego de verlo gritar como loco por no caer un truco. Tenía 16 años. Justin Pierce (Casper) era un miembro original del team de skate de la tienda Supreme, mientras que Harold Hunter era un referente de las calles neoyorquinas. Junto a ellos, y en roles menores, aparecieron skaters como Javier Núñez, Hamilton Harris, Jeff Pang (otro miembro de Supreme), Billy Valdes, Lavar McBride, Billy Waldman, entre otros. Ninguno había actuado antes.
Extrovertido, talentoso y carismático, Harold Hunter (QEPD) es un ícono del skate de nueva York. Su parte en el Zoo York mixtape, 1998.
En el caso de las protagonistas, Chloe Sevigny (Jennie, y hoy fetiche de Supreme y Fucking Awesome) era amiga de los skaters de la ciudad. Tenia 18 años. Por su parte, a Rosario Dawson (Ruby) la llamaron luego de verla afuera del edificio donde vivía. Tenía 16 años. Ninguna había actuado antes.
Con historia y elenco, hubo que «controlar» y dirigir a un singular grupo, en el cual la realidad que deseaban filmar se hizo presente. En ese tiempo ,Justin Pierce no tenía hogar y vivía en sótanos compartidos o pasaba sus noches en azoteas. Harold Hunter se perdía en «su» ciudad, y así con muchos otros. No había celulares y los teléfonos no aseguraban encontrar a nadie, al punto que algunos alojaban en la casa de Clark para poder mantenerlos cerca.

Larry Clark junto a justin Pierce en el set de KIDS. Clark compartió y conoció a muchos skaters en Washinton Square y la tienda Supreme en Nueva York. Varios de ellos aparecen en la película.
También hubo momentos más complicados, como cuando Pierce, uno de los más carismáticos y talentosos del elenco, fue arrestado a raíz de un altercado con la policía, para en otra ocasión ser sorprendido robando alcohol en un bar que ocupaban de locación.
A pesar de lo caótico que pueda sonar, la realización se apegó estríctamente al guión escrito por Korine, excepto por la escena donde grupo de niños conversan mientran fuman marihuana en un sofá, durante una descontrolada fiesta, la que fue completamente improvisada y con marihuana de verdad, como dijo Javier Nuñez en un Epicly Later’d. Era lo que hacían en la vida real.
Sacar una película con dicho contenido no fue fácil. Se suponía que Miramax la iba a distribuir, pero al ser una empresa propiedad de Disney, los productores tuvieron que crerar una «fachada», (Shinbing Excalibur), para alejar los ojos del ratón Mickey.
«No se puede pasar por alto lo emocionado que estaba, que todos estábamos, con la idea de hacer enojar a la gente, sobretodo a los adultos».Harmony Korine, Rolling Stone.
Gente acusó pornografía infantil, racismo y violencia, mientras que otros la aplaudieron. El enojo y la rabia era algo esperado e incluso deseado por Korine .«No se puede pasar or alto lo emocionado que estaba, que todos estábamos, con la idea de hacer enojar a la gente, sobretodo a los adultos», dijo a la revista Rolling Stone.

Justin Pierce junto a Harmony Korine durante la filmación de KIDS. Foto: Eric Edwards.
La película fue el trampolín de Harmony Korine, quien pasó a escribir y dirigir otras polémicas producciones, y que luego incursionó en la fotografía, novelas y arte. Larry Clarke siguió dedicado al cine como la fotografía.
Con KIDS despegó la carrera de Rosario Dawson, hoy estrella hollywodense, y que ni siquiera había salido de colegio cuando grabó KIDS. Chloe Sevigny pasó a protagonizar diversas películas y se convirtió en un fetiche del cine alternativo, pero más importante, gran amiga de los chicos de Fucking Awesome. Otros skaters volvieron a las calles y, en el caso de leo Fitzpatrick, a trabajar en un skateshop, pero lamentablemente dos íconos ya no están. Luego del filme, Justin Pierce trabajó en diferentes películas, pero se suicidó en un hotel de Las Vegas el año 2000. Tenía 25 años. Por su parte, Harold Hunter, siguió siendo un referente del skate neoyorquino con Zoo York, pero el 2006 falleció a causa de un infarto por cocaína. Ambos son parte de la mitología de la ciudad.

Colaboración entre Larry Clark y Supreme por los 20 años del estreno de KIDS, en 2015.
«Jesucristo, ¿qué pasó?» A 20 años de su estreno, KIDS se para como un relato precautorio. Una chica tuvo sexo con un chico y se contagió de SIDA; otra más experimentada, no lo adquirió. Un azar que te deja pensando y que cobra valor si se piensa en que, por ejemplo, a mediados de los 90′ en Nueva York la Iglesia se oponía a la entrega del condón. Por más que no tuvo una gran distribución debido a su contenido (prohibida para menores de 17 años en EEUU), generó reacciones (buenas, malas, como sean). Tiene más valor que algo te interese, enoje, alegre, entretenga, intrigue o haga cuestionarte algo, a que se olvide a la semana, como ocurre con muchas películas, sobretodo de adolescentes. A más de 22 años de su estreno, el peligro que desborda KIDS trasciende.
Por: Aníbal Casanueva






