El buen ejemplo de Aaron «Jaws» Homoki

 

No es fácil es fácil llegar a vivir del skate. El talento sobra y los auspicios escasean; las marcas de skaters desaparecen; la venta de tablas entrega lujos solo a unos pocos; y aunque Nike y Adidas lo intentan, no pueden auspiciarlos a todos.

Mirándolo de manera fría, para lograr un sueldo hay que conocer gente, luego caerles bien y después enganchar con el público para que compre tus productos y vea tus videos. Son muchos los que persiguen el sueño enviando videos o etiquetando en redes, pero no hay espacio para todos, mientras que parecieran ser inabarcables  las coincidencias, misterios y azares que llevan a algunos a vivir del skate. Sin embargo, hay casos donde pareciera darse natural, como ocurre con Aaron «Jaws» Homoki.

Throwback to #kotr2015. This was all in one day. One of the most interesting skate days I've ever had. ??

Publicado por Aaron "Jaws" Homoki en Viernes, 7 de abril de 2017

Un día de skate de Jaws en el King Of The Road.

«No seguía ninguna de las modas. Nunca le importó. Siempre ha sido diferente, lo que es genial», dice su hermano en el documental PUSH. Jaws pasó de ser el niño que tiraba el vacío del bowl en el skatepark, a ser el pro skater que  recorre el mundo a punta irreverencia y adrenalina mientras salta desde superficies en las que otros solo utilizarían para suicidarse; y con gente que le paga por hacerlo, como  Tony Hawk, quien lo llamó para Birdhouse luego de ver su parte en elHappy Medium, además  Stevie Williams, quien en esas paradojas de la moda, lo metió a la ondera Asphalt Yacht Club.

Su padre ha sido una figura central y positiva en su vida, y ha estado con él en algunos de las ocurrencias más peligrosas de su hijo, como el drop in en Arizona o las escaleras de Lyon,al igual como lo acompañaba  cuando lo llevaba a los skatepark de niño, y quien, por más que no reconozca un noseslide de un flip, lo motiva a poner los pies.  También le ha entregado simpáticos consejos respecto a la vida, como probar cada tipo de droga una sola vez, y la idea de que si crece en la tierra, probablemente está  bien.

 

Siendo poco más que un niño, ya daba muestras de lo que se vendría en el futuro. 

Pero al final del día, Jaws respalda lo que tiene con skate, porque por más original creativo o diferente que seas, si nadie te ve pronto caerás al olvido entre la infinitud de videos y skaters que se suben a internet a diario. Uno podría pensar que después de una parte de Jaws, no volvería a caminar en un año, pero no; en los últimos 3 años ha sacado 5 partes, y es sabido lo que una parte de Jaws significa para su cuerpo.

 

La segunda full part de Jaws que tiene a los techos como temática exclusiva. 

Los pregoneros del apocalipsis moral del skate por la comercialización y popularidad del mismo, pueden ver una esperanza en que Jaws se meta cerveza por el ano, salte en un mega-eurogap en bolas y cubierto en crema, realice mortales en camas saltarinas, salte de precipicios en compañía de su padre, en que no haga manuals ni nada que no disfrute, y en que, sobretodo, le resulte, probando así que el skate todavía es un buen hogar para los raros, los excéntricos y los buenos y malos ejemplos, dependiendo de quien mire.