Y sigue la tontera!

Una buena y otra mala. Así parecen funcionar las cosas en Chile, y se puede aplicar a varias áreas. Ganamos un partido eliminatorio, y luego entramos a un “escándalo” porque los seleccionados se fueron de farra. Se dice que el país crece más que nunca, pero parece que no para todos. Se anuncian medidas para mejorar la educación, pero hay universidades que continúan enriqueciéndose gracias a sus alumnos (Universidad del Mar). Nos jactamos que las instituciones chilenas funcionan, pero nuestros parlamentarios se pelean y demoran semanas en subir un par de lucas al sueldo mínimo, y tan solo un par de días en subirse sus asignaciones unos cuantos millones. Y así podemos seguir por mucho rato.
El skate, lamentablemente, no es diferente cuando las autoridades meten mano. Se anuncia la construcción de un moderno skatepark en Peñalolén, y a los días se difunde un video con el “skatepark” de San Francisco (una burla). Se supone que es sólo la primera parte. Ojalá que en la municipalidad se peguen una buena atinada y se asesoren bien, que no sean pasteles. Luego sale otra chambonada en Angol, donde la pista dedicada a la tablita fue cubierta por escombros. Según el Facebook de la Municipalidad dedicado a la juventud, los escombros se deben a la construcción de un bikepark justo al lado, lo que solucionaría un problema para los skaters locales.
El fondo es bueno pero la forma muy mala. Algo dice de cómo perciben el skate. Da la sensación que obras como el skatepark las ven como un favor, que queda a su disposición cómo se administra y qué se hace con él, donde la gente que patina solo debiera estar agradecida, otorguen lo que otorguen y hagan lo que hagan con él. Chile, con todas las necesidades de su población, no puede darse el lujo de botar plata en pistas mal hechas, sobretodo en una actividad que se fomenta muy poco. No somos Estados Unidos ni otros países donde los skateparks abundan y para todos los gustos. Aquí, aunque sea poco, se aprovecha al máximo. Las cosas se agradecen, pero cuando están bien hechas.
Argumentando buenas intenciones se han realizado muchas cosas malas en este mundo. Difícil imaginar que los escombros, de la obra que sea, se sitúen en una cancha de fútbol o en una plaza pública. Las autoridades saben que no pueden, que muchos ciudadanos se les vendrían encima. Pero parece que afectar al skate es menos riesgoso que a otras actividades. De partida, ¿por qué tiene que situarse los escombros en la pista, o en cualquier lugar que se utilice para algo? ¿Por qué no en algún lugar habilitado para eso, como en cualquier otra construcción?
La municipalidad argumenta que era peligroso permitir el ingreso de los skaters mientras se realizaban trabajos en el lugar, ya que podía haber accidentes. Eso es entendible, pero los escombros no. Dudo que hayan considerado las consecuencias que eso podría tener en la pista y los materiales.
Lo mínimo es que los escombros se retiren a la brevedad, se realice un aseo intenso y, lo más importante, se verifique que las estructuras, suelo y materiales no hayan sufrido ningún tipo de daño. Por último, unas disculpas para la comunidad skater de Angol. Que estas cosas no sigan pasando, que se sepa en todos lados cuando así sea, que todos juntos le paremos los carros a quienes piensan que el skate vive de limosnas. Reclamando y dando a conocer estas situaciones se logran las explicaciones que se debieran dar antes, o, en el caso del skatepark de San Francisco, para evitar que ocurran. Si las autoridades notan una reacción, pensaran dos veces antes de actuar. Quizás en algunos casos municipalidades y otros puedan tener la razón, pero los argumentos y explicaciones deben ser conocidas por todos. Si hay algo que no te parece, dilo…buen ejemplo son los miles de estudiantes y ciudadanos que salen a las calles a manifestar lo que no les parece. El que no llora…


