¡Patea a PENTA!

¡Penta, Penta, Penta! Dicen que una vez que se tiene dinero y poder, siempre se quiere más, o por lo menos no perderlos. Es lo que muchos actualmente relacionan con el «éxito». Y bajo esa lógica, el Caso Penta arruinó la fiesta, porque aunque no lo creas, hay empresarios presos (momentáneamente, pero igual) por cagarse al Fisco (a tí, a mí, a todos) y pasar plata por debajo de la mesa para campañas políticas. ¿Y qué tiene ver el skate? Los imperios económicos tienen edificios para sus negocios, edificios con spots…
Un resumen bien resumido: Penta es un grupo económico que nació en dictadura gracias a las privatizaciones de empresas públicas y que tiene a la cabeza a los hoy presos Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano. A los «Carlos» les fue tan bien que llegaron a tener negocios en el área de salud, inmobiliarias, seguros, bancos, inversiones y más. Bajo ese contexto se convirtieron en los principales financistas de la UDI, el partido político más conservador y pro empresarial del país. Délano fue el gran artífice de la candidatura presidencial de Joaquín Lavín y es el mejor amigo del ex presidente, y empresario, Sebastián Piñera; y además es tío político de Ernesto Silva, quien renunció a la presidencia de la UDI por el escándalo. Qué lindo, son todos amiguis. ¿Y cuál el problema? Que los pillaron haciendo la chancha y ahora están en juicio (con prisión preventiva ) acusados de emitir boletas falsas para reducir impuestos, financiar irregularmente campañas políticas, sobornar Pablo Wagner (en prisión preventiva por cohecho) mientras era subsecretario de gobierno de Piñera (y ex empleado de ellos), hacer contratos truchos para reducir impuestos y obtener devoluciones ilegales de impuestos gracias a un «contacto» que tenían en el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Cuando personas tienen tantos contactos y poder, sus pillerías salpican lejos: A las instituciones que fallaron o no tienen las capacidades para fiscalizar la plata de todos los chilenos; a la U. Católica, donde estudiaron los Carlos y otros empresarios sumidos en casos de corrupción, lo que generado cuestionamientos a la enseñanza y formación de dicha casa de estudios; a la Universidad del Desarrollo, donde los PENTA también hacen negocios arrendando los inmuebles a la universidad; y, obviamente, a la política. Porque hoy en día, parte fundamental de ser político, y mantenerse en el puesto, es recaudar plata para las campañas, y ahí siempre han estado Los Carlos para la UDI, y al parecer también para el ex candidato presidencial Andrés Velasco.
La excusa de los dueños de Penta es la de siempre: que no son delincuentes, que generan trabajo y aportan al desarrollo de Chile y bla bla bla. Ah, y comparado con todo la plata que generan para el país, su defensa dice que lo que se llevaron para la casa sería mínimo, además de que devolvieron los impuestos (más las multas e intereses) que evadieron. Fueron alrededor de 2.100 millones de pesos por parte de los Carlos, y 1100 millones aprox. de parte de Hugo Bravo, el gerente general que acusó a sus jefes y al que ellos acusan de estar detrás de todas las chanchadas, y que también está en prisión preventiva. Es la lógica de estos tiempos donde generar plata nunca puede ser malo, y si uno se sale un poco de la ley en el intento, sería para un bien mayor. Mmmmmmm.
Y así la cosa. Pero qué tiene que ver todo esto con el skate. Bueno, casi nada, a excepción de que Penta defraudó al Fisco, lo que se entiende como que roba la plata de todos los chilenos, incluso los que andan en skate. Por otro lado, un grupo tan poderoso tiene oficinas, incluso edificios enteros, los que más de un spot tienen para la patineta. Uno de los edificios que alberga a sus empresas está en Av. El BosquE Norte 440, casi esquina Vitacura. Tiene buen piso y spots. Y como los dueños ahora andan preocupados de no irse a la cárcel definitivamente, quizás sea más fácil patinar sus instalaciones. Los guardias y conserjes andan aguja, pero el fin de semana puede ser más fácil. Y no hay que ser mala onda con la gente que trabaja ahí, no tienen la culpa de lo que hacen sus jefes. Considerando lo anterior, aquí les dejamos un par de «Penta» Spots.
Bump to Bar:
Los gringos los tiene en todos lados. Aquí no hay muchos, porque las consideraciones con los discapacitados no abundan ni en el metro (Punto para Penta, seamos justos). Hay que popear como mono, pero tiene vuelo y el hit tira.

Escaleras, wallie, Baranda?:
Escaleras bajas pero largas. Una de tres y otra de 4 que tienen vuelo desde la vereda y la calle. La baranda está cuática y hay un pilar a la salida, pero por el nivel que hay hoy en Chile, quizás a alguien la logra. En el pilar también se puede hacer wallie.

Vacío clásico:
Clásico vacío para aprender. Altura media y vuelo: llegar y caer nomás.

Muro con L metálica:
Muro bajito y largo con una L metálica. Perfecto para aprender, hueviar o simplemente hacer un grind.

Conos:
Para que vean que los dueños de Penta no son tan malos, los simpaticones tienen conos en la bajada del estacionamiento para que uno pueda hacer slalom, a lo old school!



