Jim Phillips: dibujando la historia del skate

Un par de años atrás el diseñador de vestuario Jeremy Scott, realizó un desfile con diseños de colores fuertes y caricaturas que parecían salidas de una película de terror antigua. Al poco tiempo surgieron acusaciones de plagio. Sí, Scott había había recurrido al mundo de Jim Phillips sin autorización, quien por décadas ha utilizado el lápiz y tinta y un estilo comic/caricatura para inmortalizar tablas de skate, surf, snowboards, logos, libros, revistas, rock, stickers, entre otros, logrando lo que muchos sueñan: perdurar. Hoy Internet entrega una oferta ilimitada de skate que hace que todo se olvide al día, pero actualmente Phillips rompe la inercia con una masiva celebración por el 30° aniversario de una de sus creaciones más icónicas, la Screaming Hand. En su trabajo, está gran parte del éxito de Santa Cruz Skateboards (en dinero y cultura), y en el skate el medio para que su arte llegue a la calle y sea accesible a todos los niños, jóvenes u otros que se pueden relacionar con la gráfica de su tabla.

Como director de arte en Santa Cruz, creó algunos de los lgoos más reconocidos del skate, como el de Independent Trucks, Oj Wheels, Santa Cruz, entre otros.
Foto: Matt barnes
Ahora, Jim Phillips (70) es una figura reconocida y admirada, lo que conlleva tributos, colaboraciones, exposiciones y diversas entrevistas. En una de ellas, realizada por Korero Press, editorial enfocada en arte callejero, kultura kustom, horror y erotismo, le preguntaron qué lo inspiró para convertirse en artista. » El aburrimiento», respondió. Sin voladas místicas ni frases de motivación de Instagram. Eso, el aburrimiento, lo llevó a tirar la toalla en el colegio siendo un niño a raíz de las constantes mudanza por el trabajo en la marina estadounidense de su padre, y que lo llevó a utilizar lo único que tenía para entretenerse en la escuela: un lápiz y un papel, dibujando las caricaturas de los diarios. Finalmente su familia se estableció en la costa californiana, en Santa Cruz. Y como a muchos otros del lugar, lo agarró el surf y empezó a conocer gente. La primera publicación de su trabajo la obtuvo a los 17 años, cuando ganó un concurso de caricaturas de surf en una revista del rubro.
¿Y el skate? Conoció a Richard Novak (co-fundador de Santa Cruz Skateboards) por el surf y la escuela, aunque en cursos diferentes. Luego de sacar varias pegas de arte en el surf y de trabajar en la fabricación de tablas, lo llamaron para que realizara diseños para las recién aparecidas ruedas Road Rider. Y ahí a ser el director de arte de Santa Cruz y NHS

Las 3 primeras ediciones del pro model Roscopp, salidas el 84′, 85′ y 86′ respectivamente. Gordas y buenas, se vendieron con furia.
Foto: Jim Phillips.com

Las siguientes ediciones de Roskopp, del 87′, 88, 89′. Hoy sigue siendo uno de los diseños más reconocidos en el skate.
Phillips ha trabajado en el skate, surf y rock, pero como dijo en Korero, sus obras siempre pegaron más fuerte en la patineta. «El 99% de mis fans son skaters, y eso está bien para mí. Me he sacado la cresta con mis caricaturas en todo tipo de rubros, pero de alguna manera los skaters son los que verdaderamente las entienden. La sociedad ha situado a los skaters en el peldaño más bajo de la escala social, y ahí es justo donde vivo».

Slasher. Desde su aparición el 85′, se reconoce como el símil de Rat Fink, de «Ed Big Daddy» Roth.
Foto: Jim Phillips.com
Tal como relata en «Disposable, A History of Skateboarding Art», su trabajo siguió la evolución del skate en cuanto a las gráficas y a la relación con los riders. En sus comienzos, con poca cancha para jugar por la tendencia surfista del skate, con logos y poco más en las tablas. Hasta que llegó el punk a salvar el día, otorgando un descanso a la volada hippie y al heavy metal, junto con el espacio para crear gráficas diferentes, con personajes e historias. A finales de los 70′ y principios de los 80′, skaters como Duane Peters y Steve Olson abrieron la veta para soltar imaginación. Y a mediados de década era en gran parte responsable del éxito de ventas de Santa Cruz, junto con los riders; pero sus gráficas se vendían como loco, tocando la atención de niños, adolescente y adultos en todo el mundo. Aunque a principios de los 90 se separó de Santa Cruz y del skate de primera línea, actualmente sigue trabajando y realizando colaboraciones, además que su hijo, Jimbo Phillips, también siguió con el arte en el rubro.

Screaming Hand. Rayado con una mano de un ahogado saliendo del mar, le puso una boca, un grito y se acabó. Hoy, 30 años después, se celebra su aniversario.
Foto: Jim Phillips.com
Actualmente hse realiza una gira por Estados Unidos y el resto del mundo para celebrar los 30 años de la Screaming Hand, lo que da una excusa (no necesaria), para volver a ver el arte de uno de los grandes del skate. Bajo su influencia, su hijo, Jimbo Phillips, siguió sus pasos y hoy también trabaja para Santa Cruz. Entre todo lo que hizo, sacó partido (o fue parte de sus creadores) de una de las primeras reacciones de uno cuando agarra una tabla: ver la gráfica, a la misma altura de examinar la forma y su estado. Con el dibujo uno se puede relacionar, gustar, copiarlo, o lo que sea, incluso hay quienes no andarían tablas con gráficas que no les gusten. Logrando a través de su arte llegar a la calle y a personas ajenas a exposiciones y galerías, llevando su arte al día a día, Phillips sigue ahí, utilizando la misma mesa de dibujo que hace 30 años, en el último peldaño de la escala social, junto a los skaters, lo que motivó la reacción cuando el diseñador Scott quiso llevar sus obras unos peldaños más arriba en su desfile.
Fuentes:
– Disposable, A History of Skateboarding Art
– Korero Press
– Jim Phillips.com
– Santacruzskateboards.com



